¿Qué buscan? ¡Siempre mirando hacia arriba!, ¿buscan el techo? ¡No!, buscan el cielo.
“Donyet Ardit” significa “Duende Valiente”, y de ese nombre dan fe las incontables horas de ensayos, de equivocaciones y de correcciones. Pacientemente concentrados en perfeccionar su arte repiten una y otra vez movimientos, lanzamientos, subidas y bajadas, esfuerzo físico y mental unido cuyo objetivo es mejorar y perfeccionarse. Sana obstinación y disciplina que solo puede surgir de un amor incondicional.
Son un grupo de jóvenes enamorados del circo, de las artes malabares, del trapecio, de las acrobacias… que quieren vivir de eso y quieren ser eso, gente de circo. Una extraña combinación de técnicos y artistas.
Juntos son familia, más que amigos, sonríen sin parar y te cautivan. En su página Web dicen que “Donyet Ardit es una asociación de malabares y artes circenses de Alicante” y añaden que su “objetivo es hacer que el circo llegue al mayor número de personas posible”. Impresiona lo del mayor número de personas posible porque supone un ideal de generosidad no muy común pero que se nota cuando tratan con el que es ajeno a su círculo.
Una generosidad que se derrama de forma altruista aportando su chispa a los eventos de otras asociaciones y ONG, la mayoría de niños con problemas que ellos aminoran con sus faenas de saltimbanqui.
Son como un soplo de aire fresco procedente de un arte antiguo que hacen del aprendizaje una prueba de autoestima necesaria frente al público de sus funciones.
Su vida son ensayos y funciones, cuantos más mejor. Y el día de la función las lucen se apagan y los espectadores enmudecen, empieza el espectáculo, y del más profundo silencio se pasa en segundos al aplauso y la exclamación, al grito de sorpresa contenido ante un número difícil culminado con éxito. El éxtasis y los aplausos. Y después de la función volver a ensayar, sudar y aprender.
Son gente de otro planeta, son marcianos. ¡Pasen y vean!
Página web: http://donyetardit.blogspot.com/
Fotógrafo: Carlos Pérez-Adsuar
Texto: Carlos Pérez-Adsuar
Algunos derechos reservados
Precioso reportaje.
Me ha gustado mucho el reportaje!